Martes, 06 Mayo 2014
Autana BP
Las empresas que no tienen miedo a los cambios son la gran fuente de esperanza en estos tiempos en que el hábito del consumidor va cambiando.
Nos encontramos ante un gran potencial en el nuevo perfil de clientes, esos jóvenes que con fuerza nos empujan a mejorar cada día nuestro sistema de venta, marketing, etc.
Esos que compran por Internet, que no saben ir a un mercado tradicional por falta de tiempo, esos futuros profesionales en los que prima el «lo quiero, lo tengo»
Jamás pensarán en esperar una semana para poder realizar una compra y que se la lleven a casa o tener la idea de realizar un viaje y esperar una hora en la ventanilla de una estación para comprar un billete de tren, en cuanto te descuidas un poco, han comprado el billete por Internet se han ido y han vuelto. Es otra forma de consumo a la que cada vez nos tenemos que acostumbrar más.
Ahora bien, aún queda un sector muy amplio de la población en que este sistema le cuesta adaptarse. Y lo que más me sorprende son los profesionales del mundo comercial.
Teniendo en cuenta que llevan móviles de última generación en sus bolsillos, cómo es posible que les invites a probar un sistema nuevo de recogida de pedidos y te contesten «nosotros los seguimos haciendo en papel, como toda la vida, ¡es que funciona!»
Cuando desde una Terminal del teléfono con un programa CRM pueden saber todos los datos del cliente, saber sus pedidos, sus hábitos de compra, su forma de pago y le puedes, después de realizar el pedido del día, directamente enviar la factura a su correo en cinco minutos.
Las empresas que no se adapten a esto están perdidas.
Pero, aun siguen realizando sus tareas en un formato antiguo y tradicional.
Cambiar cuesta tanto en adaptación como en inversión, pero aquellos que dentro de las adversidades económicas del momento inviertan en nuevas formas de trabajar, esos serán los que lideren el mercado en un breve espacio de tiempo.




